La Frustración
Soy Nacho Maquinay, psicólogo en Gijón, y en mi consulta veo muchas situaciones como esta:
Pacientes que se preguntan: «¿Por qué mi pareja no hace las cosas como debe ser?», «¿Por qué no lo hace bien?», «¿No se da cuenta de que si lo hace mal, luego tengo yo que ir detrás y hacerlo bien?», «¿No tengo ya suficiente trabajo?», «¿Por qué me tengo que encargar yo de todo?». Y acaban afirmando: «Si quieres algo bien hecho, tienes que hacerlo tú mismo» o «Prefiero hacerlo yo para no acabar discutiendo», lo que genera un cansancio enorme al estar todo el tiempo haciendo las tareas de los demás.
Estos ejemplos están pensados para el ámbito de la pareja, pero se aplican también a compañeros de trabajo, familiares, amigos, vecinos, o a cualquier persona que no cumple con los estándares que la persona frustrada se ha marcado para sí misma.
La frustración es una emoción desagradable que se siente cuando las cosas no son como uno quiere, o las personas no actúan como uno desea.
Es una gran fuente de problemas en las relaciones humanas, sobre todo en la vida de las personas que tienen una gran rigidez cognitiva y que entienden que las cosas deben estar bien hechas y ser de una determinada manera, la cual ellos mismos, mediante un proceso de autoexigencia personal, han establecido como correcta.
Como el resto del mundo suele tener una visión de la realidad distinta en tiempo y forma, se genera la frustración, las discusiones, el cansancio y la ansiedad.
Rigidez cognitiva
¿Qué significa? Pues, básicamente, que la forma de pensar de las personas que la tienen es difícil de modificar, que ven la vida como un papel cuadriculado y todo lo que no encaje o se tuerza un poco les genera mucho malestar, por lo que tratan de que cambie para adaptarlo a su estándar.
Como es lógico, esto es una fuente de conflictos con los demás y de malestar personal que se llama frustración.
Conclusión
Llegar a darse cuenta de que el problema no está en los demás, sino en uno mismo y en cómo concibe el mundo, es un proceso difícil, y ser consciente de que la solución es cambiar esa mentalidad rígida y cuadriculada, tampoco lo es menos.
Por eso, te invito a mi consulta de psicólogo en Gijón para aprender a trabajar la frustración.
Soy Nacho Maquinay. ¿Me dejas ayudarte?