Las habilidades sociales te ayudan a gestionar a la gente borde.
Soy Nacho Maquinay psicólogo en Gijón en Gijón y en mi consulta veo muchos casos como este:
Pacientes que sienten que cada vez que salen a la calle siente que el mundo es un lugar hostil, la gente con la que entran en contacto en el transporte, en la compra y en tu vida cotidiana parecen enfadada y borde.
Sólo les apetece llegar a casa y sentir la seguridad del hogar, alejarse y aislarse de tanta antipatía, deciden vivir en soledad.
Esta situación mantenida en el tiempo puede generar problemas de ansiedad y en casos extremos derivar en sintomatología de depresión.
Para evitar llegar a este estado te voy a proponer una serie de ideas para mejorar tu día a día que van a ayudar en tu desarrollo personal.
¿Esto se puede cambiar?
¿Sabías que hay formas de hacer que esa gente sea agradable y te ofrezcan una sonrisa?
Se trata de una técnica de espejo, tienes que reflejar en la gente la reacción que esperas. Si quieres que te hagan sentir cómodo, ofréceles una sonrisa sincera.
¿Cómo?
Pues piensa, por ejemplo, que llegas a la caja de un supermercado, la empleada que te atiende, es una persona que está constantemente viendo clientes, algunos muy desagradables, así que cuando le toca atenderte igual ya ha tenido muchas malas experiencias ese día.
¿Qué pasa si le ofreces una sonrisa cuando le dices hola? Si es una sonrisa honesta, esa persona va a reaccionar de manera positiva, porque sabe que vas a ser una persona agradable.
Es la misma situación que se produce en los mensajes de móvil. Un texto escrito, puede tener mucha ambigüedad, pero ¿Qué pasa si ese mismo texto va acompañado de un emoticono? El significado se vuelve mucho más concreto.
En el día a día, nuestra forma de reforzar el significado de lo que decimos es nuestra cara y nuestros gestos; muchas veces se nos olvida que la gente no sólo escucha lo que decimos, también se, ven con qué expresión lo manifestamos, es el lenguaje no verbal, que transmite mucha más información que las palabras.
¿Qué pasaría si a esa misma persona que te ha atendido en el supermercado a la hora de despedirse le deseas que tenga un buen día con una sonrisa?
Por un lado, has tenido una interacción que ha sido positiva de principio a fin y que, además, a base de repetirla, cada vez que coincidas con esa persona, la interacción entre ambas se va a volver más agradable y positiva. Estás mejorando su día y a largo plazo estás mejorando tu vida.
¿Qué pasaría si cuidas los contactos que tienes con tu entorno?
Soy Nacho Maquinay, con consulta en Gijón, ¿Me dejas ayudarte?