Soy Nacho Maquinay, psicólogo en Gijón y en mi consulta veo muchas situaciones en las que los pacientes bloquean sus emociones:
No quiero sentirme mal y evito las emociones.
Pacientes que vienen a consulta porque se sienten mal. Empiezas a tirar un poco del hilo y descubres que ese malestar tiene detrás un bloqueo de las emociones.
Cuando experimentan algún tipo de emoción negativa tratan de anestesiarla y evitarla, entrando en un proceso de negación que les ayuda a sentirse bien a corto plazo. Sin embargo, a largo plazo ese bloqueo acaba volviendo generando un malestar mucho mayor.
Se produce una acumulación de las emociones negativas sin resolver y acaban derivando en ansiedad y posteriormente en depresión.
Las emociones tienen una función biológica, la alegría ayuda a socializar; la tristeza ayuda al recogimiento; el asco evita comer cosas que te puedan sentar mal; la rabia te da energía para tratar de solucionar un problema; y el miedo te ayuda a alejarte de situaciones que puedan producirte un daño.
De estas emociones básicas surgen el resto de las emociones.
Si las emociones tienen una función biológica, ¿Por qué las evitamos, por qué las bloqueamos? Pues, Pues la razón principal es porque no nos enseñan a entender esas emociones y ni a apreciar la forma que tienen de ayudarnos. Además, las redes sociales nos inundan de gente constantemente feliz, lo que refuerza la idea de que si expresamos esas emociones nos van a tratar de locos o de débiles mentales. Por eso, muchas veces preferimos esconder lo que sentimos en lugar de aceptarlo y comprender que es la forma que tienen nuestro cuerpo, de hacernos ver que algo no va bien.
Últimamente, mis pacientes lloran en consulta y yo lloro con ellos, porque veo la injusticia social que les obliga a ser muros de piedra insensibles, en la consulta aprendemos a romper ese bloqueo de las emociones.
Déjame ayudarte a entender que llorar es sano, que tener miedo te va a ayudar y que si quieres sonreír es porque te apetece, no por imposición social.
Soy Nacho Maquinay, psicólogo en Gijón, ¿Me dejas ayudarte?